
Los representantes de las dos administraciones han explicado pormenorizadamente los requisitos exigidos para acogerse a este plan, que pasan porque la vivienda tenga más de diez años de antigüedad, que el propietario lleve un mínimo de tres años empadronado y que sus ingresos no sobrepasen dos veces y medio el salario mínimo interprofesional.
Por otro lado, el presupuesto de obra debe ser superior a los 12.000 euros para recibir la ayuda de 6.000 euros a fondo perdido, y la finalidad de la misma debe enmarcarse en la seguridad estructural de la vivienda, en la protección de humedades, en iluminación natural y ventilación interior, así como en la accesibilidad y adecuación para las personas con discapacidad y en la mejora de dimensiones y disposición de espacios interiores.
Se trata de un plan muy beneficioso para los propietarios que cumplan los requisitos y que necesiten realizar obras de mejora en su vivienda, teniendo en cuenta que en todos los casos se consigue el 50% del presupuesto a fondo perdido.