
Aguilar pide a los propietarios de perros mayor civismo con los excrementos caninos, no sólo por las molestias y la mala imagen que se ofrece del municipio, sino porque las defecaciones pueden transmitir enfermedades a los niños que suelen acudir a los parques públicos. Por eso entiende que el Ayuntamiento va a actuar de forma decidida en la erradicación de este problema y de ahí que se hayan dado instrucciones a la Policía Local para que actúe en consecuencia, ya que no es la primera vez que hacemos llamamientos de este tipo, y sin embargo la mayoría de los propietarios continúan haciendo oídos sordos de los mismos”, matiza.
Según Aguilar, la población canina de Roquetas de Mar cuenta es superior a los mil animales, que generan alrededor de 18.000 kilos de excrementos al año, por lo que, de no llevarse a cabo un control exhaustivo sobre los mismos, acarrearía perjuicios de salubridad y de limpieza en las vías públicas del municipio.
En su opinión, se trata de un problema de difícil erradicación si no se cuenta con la colaboración de los propietarios de las mascotas, a los que recuerda la obligación de cumplir con las ordenanzas municipales aprobadas por el Ayuntamiento.