
El espectáculo cuenta la historia de Manolo, un ciudadano de 61 años que, debido a la crisis actual decide volver a los estudios y pone toda la carne en el asador para conseguir una beca Erasmus, que le permita marcharse a Londres a aprender el idioma y buscarse la vida. Su historia transcurrirá entrelazada con la de otro señor de su misma edad, Justo, pero marcada por circunstancias diferentes: su mujer le ha echado de casa y tiene algún que otro problema familiar, nada convencional.
Son los puntos de partida de una comedia de aproximadamente dos horas de duración, que busca de forma descarada conseguir la sonrisa y carcajada del público. Sarria destaca al respecto que “estamos en unos momentos en los que la gente quiere asistir a un espectáculo para divertirse, olvidarse de problemas, sinsabores y reírse desde el principio al fin. Eso es lo que pretendemos conseguir nosotros”.