El Castillo de Santa Ana en Roquetas de Mar se ha llenado de luz y color con la nueva exposición de Maritina Delgado. El viernes la artista acompañada del concejal de Cultura, Daniel Salcedo inauguraron la muestra que reúne pintura, grabados y esculturas. Fueron muchas las personas que quisieron acompañar a Maritina, después de un largo período de tiempo sin mostrar su obra al público.
La obra de Maritina Delgado tiene un sello que siempre la ha distinguido. Esta muestra que reúne en su mayor parte, obra más reciente, también ofrece la visión de dos obras más antiguas, de Almería y Granada que fueron motivo de elogio por los asistentes. Se aprecia la evolución o la transformación, como le gusta comentar a la artista, pero lo que se deja patente, es que la esencia de la creatividad de Maritina sigue intacta.
Ante tanto arte, Daniel Salcedo dejaba claro que “esta es la gran exposición de este año en el Castillo. Sorprende muchísimo la variedad y la belleza y colorido que ofrece la exposición de Maritina Delgado. Estoy muy feliz de poder ver una exposición que va a gustar muchísimo. Por ello invito a los roqueteros y a todos los visitantes, ya que ahora hay muchos turistas, a que pasen a verla y la disfruten”.
Si las pinturas transportan al visitante a un mundo de colores, ilusiones y algunas veces hasta fantasías, los grabados son simplemente de una belleza única, con un trato sublime, donde la artista vuelca toda su creatividad. Las esculturas que expone sorprenden a todos. Pero es que luego hay una faceta de dibujante que Maritina ofrece a través de una serie de trabajos que se pueden ver en una de las vitrinas en una de las salas que alberga la exposición.
Maritina Delgado se mostraba muy contenta de la gran acogida de la exposición por parte de los visitantes. “En este Castillo de Santa Ana se puede ver la muestra de lo que hago. Transmito desde poesía, color hasta alegría. En realidad lo que quiero son emociones. Y la pintura como el arte, yo creo que efectivamente tiene que haber una conexión entre el que lo hace y el que lo recibe”, señalaba.
“Me encuentro muy a gusto de que pueda venir mucha gente y pueda conectar con mi pintura”, señalaba al tiempo que hablaba de la evolución de su pintura, observando dos obras de etapas más antiguas. “Creo que tiene que haber una evolución en todas las personas, pero en un artista más, porque no te puedes estancar ni en una época, ni en una forma de hacer. Tiene que haber evolución, transformación, llámale lo que quieras, pero hay que ir para adelante. En esta etapa me encuentro muy a gusto y muy libre, porque todo esto lo he hecho con absoluta libertad”.
“Tengo que agradecer mucho que me dejaran exponer aquí, porque me encanta este sitio abierto a todos. Estoy encantada por exponer aquí en el Castillo, subrayó. Aunque hace años que no exponía su obra, Maritina Delgado señalaba durante la inauguración que “tampoco he visto el momento, porque la pintura después de la pandemia ha sufrido un bajón enorme. Hoy día es muy costoso exponer. Esto puede ser una gotita para animar a la gente y que otra vez la cultura tenga un recorrido, porque ha estado muy parada”.
En esta exposición que se podrá visitar durante lo que resta de marzo y el mes de abril se muestran 80 cuadros, así como esculturas, cerámica y obra en papel. Es una muestra muy variada que ocupa el patio del Castillo y dos salas. En la exposición hay dos obras que se distinguen del resto que muestran Almería y Granada y que forman parte de anteriores etapas creativas de Maritina Delgado.
Maritina Delgado nació en Valencia, en donde estaba destinado su padre, un piloto del Ejército del Aire. La familia pronto se marchó a Granada, ciudad en la que la futura pintora vivió la infancia y adolescencia junto a sus ocho hermanos. Poco después de casarse vino a Almería y dio sus primeros pasos en el mundo de la pintura tras cursar estudios en la Escuela de Artes y Oficios de la capital.
“Yo he vivido en varias ciudades y soy nacida en Valencia, pero me siento ante todo de Almería. Es la ciudad donde más tiempo llevo viviendo y donde me siento muy a gusto”, afirma. “Llevo muchos años en la pintura y creo que mi forma de pintar ha ido cambiando, porque todo cambia. De cualquier forma, ahora me siento mucho más segura que cuando empezaba”, asegura.